sábado, 12 de julio de 2008

Mi nueva vida

Yo conozco a un chico, y este chico me hace soñar de nuevo, y creo que también me hace olvidar los malos momentos que he pasado, aunque luego descrubriréis que olvidar, olvidar, jamas lo he conseguido. Todo está realmente bien con el nuevo chico, hasta que un día mi amor platónico, ese chico moreno de ojos grandes me llama por teléfono, con voz desesperada diciéndome que me quiere, que vuelva con el, que lo deje todo y que va a hacer todo lo posible por conseguirme de nuevo.

La llamada telefónica sería a los 3 o 4 meses de estar yo con el nuevo chico. Le dije que ya nada podía ser, que todo acabó, que las cosas no volverían a ser como antes y que volver atrás ya era imposible, ya que no existía ninguna máquina del tiempo.

Mi novio se enteró de está llamada y todo se puso muy negro, los dos se pelearon, cosa que no me hizo ninguna gracia, porque uno era mi actual novio y el otro era mi ex, si mi ex, en ese momento solo era mi ex, porque no se como pudo ocurrir, pero en un tiempo le tuve odio, mucho odio, y ahora que lo pienso, tampoco creo que esa palabra fuera la adecuada, a lo mejor lo que me hacía pensar eso era la impotencia que sentía de no poder estar con él.

Ya el tiempo fue pasando y noticias de aquel chico que me enamoró en una noche no llegaban, ya el teléfono no sonaba con su nombre, y nunca lo veía, si cuando estábamos juntos lo veía poco, ahora... pues como si la tierra se lo hubiese tragado. Y así mi vida continuo y yo pensé tener todo superado, vamos que si puedo deciros que hubo un tiempo, pequeñísimo, en que no se me pasó por la mente.


Nuestra bonita relacion estaba llegando al fin

Si, claro como todos los cuentos de hadas este también tiene su final, pero claro, no un final como me hubiera gustado que fuese, mi cuento tiene un final triste.

Después de este tiempo, de todo lo vivido, nuestra relación se enfrió bastante, y lo que al principio era todo maravilloso, ahora ya se había convertido insoportable. Yo seguía amándolo, pero nuestras peleas eran cada vez mas continuas, cada vez mas humillantes, ya rondaban los insultos, y la cosa se volvía insoportable.

Yo lo pasaba fatal, no dejaba de llorar viendo que todo se terminaba de esa manera, no me concentraba, ya no era lo que yo era antes, se me había borrado la sonrisa y no era para nada feliz, mi chico por lo que se ahora, tampoco lo paso nada bien, pero en ese momento yo no sabia nada y entonces no se podían arreglar los problemas.

Cuando todo acabo, por cierto muy mal, y sin poder vernos, yo necesite mucha ayuda, había perdido el brillo en mi cara y todo me hacia recordar a él y no dejaba de llorar.

Pero bueno, menos mal que en mas o menos tiempo las cosas vuelven a su cauce y yo conocí a un chico.

Algunas de nuestras locuras


En unos meses de enamoramiento compulsivo, da tiempo para tener muchas conversaciones y muchas de ellas un poco alocadas, pero claro, todo se hace por la persona a la que amas con todas tus fuerzas.

En todo este tiempo habíamos pasado juntos de todo, buenos y malos momentos, alegrías y penas, risas y llantos, algunos problemillas y claro también compartimos locuras de adolescentes enamorados.

Lo que mas se repetía en nuestras llamadas telefónicas era la idea de escaparnos de cada e irnos juntos. Unos críos, sin nada que llevarse a la boca, críos a los que los padres se lo daban todo, esos eramos nosotros, se nos pasaba por la cabeza escaparnos, pero sin más, irnos de nuestras casas, encontrarnos en algún lugar y que nos llevara el viento donde fuera.Era la mayor locura que podía pasar por nuestras mentes en esos momentos, y de la que yo soñaba todas las noches, imaginaba y vivía el momento de nuestra fuga como si fuera a ocurrir de verdad, además de que era lo que mas ilusión me hacia en esos momentos, estar con él donde fuera, en cualquier lugar y de la manera que fuera, pero sobre todo estar a su lado.

Muchas veces algunos de nuestros enfados era porque sabíamos que eso nunca iba a ocurrir y queríamos que ocurriese.

Otra de las locuras mas sonadas de las que me puedo acordar ocurrió en noche vieja. Bueno en realidad unos días antes de noche vieja. Yo ya sabia que no la pasaríamos juntos, así que se me ocurrió presentarme allí, sin que nadie lo supiera. Como yo sabia que no tenia medios para ir y que mis padres no me iban a dejar, mi brillante idea fue conectarme a un chat para encontrar a alguien con coche, dispuesto a pasar la noche vieja en la ciudad de mi chico. Y claro os estaréis diciendo ahora, ¿llegaría a encontrarlo? pues si, si que lo encontré.

Encontré a un chico con ganas de ir para allá y vivir una fiesta sonada en otro lugar que no conocía, y todo estaba planeado para irnos, hasta que en el ultimo momento me di cuenta de con quien yo iba a viajar. Resulto ser un chico extraño, que de no haberlo calado antes, no se donde hubiera acabado esa noche, porque sus ideas no eran de llevarme donde yo le había pedido, si no de estar conmigo a solas, en sepa dios donde y hacerme lo que a el se le hubiera pasado en gana. Así que me quede en mi pueblo la noche vieja, sin poder verlo, echándole muchísimo de menos, y llorando por todos los rincones pidiendo que ocurriera el milagro de que apareciera y me diera la sorpresa de que estaría aquí. Pero nada de esto ocurrió.

Nuestras vidas continuaban como distaba el destino


Bueno y ya amigos enamorados, nuestras vidas siguieron mas o menos igual, nuestras llamadas de teléfono, nuestras discusiones cada vez mas continuas, la distancia que se había interpuesto entre nosotros....

Hasta que llegó Noche buena.

Ese día el vendría de nuevo, aquella mañana llego a mi pueblo y yo como siempre corrí hacia su casa para poder verlo, con las mismas ilusiones y ganas con las que fui el primer día.

Esa noche se planeaba bien, estaríamos solos en casa y después nos reuniríamos con todos en la discoteca. Pero aquello que parecía tan perfecto, no salio nada bien.

Si, claro que nos quedamos solos en casa, y además de tener nuestros momentos de cariño, también se llego a la discusión, os preguntareis porqué, pero es que ya mi cabeza no lo recuerda, pero siempre era por tonterías y cabezonerías que se nos metían, así que salimos volando de la casa y nos fuimos a la discoteca.

Ya nada fue como me imaginé, en la discoteca todo era muy frío y los momentos de acercamiento eran los mínimos y si os preguntáis si hubo beso de novela.... lo siento, pero no hubo nada de aquello, además de estar yo con fiebre y medicamentos y haber hecho el esfuerzo de estar allí para estar a su lado, de poco me sirvió, porque este cuento de hadas cada vez tenia mas cerca su final.

La pena fue que no pudiera estar en mi pueblo mas días, ya que así a lo mejor las cosas se hubieran solucionado, pero no, se tuvo que marchar el día de navidad a medio día.

Antes de que se marchara, quedamos para ir a tomar algo a un bar, pero claro, la cosa seguí mas o menos igual que en la noche, o eso es lo que me parecía a mi, porque aunque a mi no me lo dijo, si que le dijo a mi amiga en cuanto me vio, que estaba súper guapa y que me quería un montón. Muchas veces me preguntó porque jamás me diría esas palabras a mí, que yo lo hubiese sentido por su boca, porque nunca me dijo Te quiero, pero si que me decía cosas que me hacían sufrir.

Bueno llegó el medio día, su viaje y la despedida más triste que jamás hayáis vivido, ni un triste adiós, ni un beso, ni un nos vemos.... y yo seguía preguntándome, ¿es mi novio aquel maravilloso chico que se aleja?

Volvimos a encontrarnos


Que sorpresa me llevé el día que me dijo que vendría de nuevo para las fiestas de mi pueblo. El sol volvió a brillar para mí desde ese mismo momento. Faltaba muy poco para que viniera y los días se me hacían interminables.

Pero ese momento llegó, yo estaba súper feliz, no podía imaginar que dentro de unos minutos yo llegaría a su casa y me encontraría con él. Y así fue. El reencuentro fue un poco frío, ya que no estábamos solos y sus padres se encontraban también en su casa.

Estuvimos allí un rato, hasta que sus padres se fueron. Todo el mundo se fue a vestirse para las fiestas y nos quedamos solos, fue nuestro momento, nos subimos a la habitación y allí ya os podéis imaginar lo que pasó, nuestros cuerpo se fundieron en uno, todo el amor que tenía acumulado se lo entregué en ese momento. Fue un momento muy bonito, pero rápido. Al principio me daba muchísimo corte, pero luego todo fluyó con normalidad. Tuvimos que terminar ese momento tan especial porque ya sonaba la puerta, habíamos quedado y ya estaban aquí nuestros amigos, así que nos fuimos a divertirnos esa noche.

Jamás olvidaré los 5 días que duraron las fiestas, fueron las mejores de mi vida y lo serán por siempre, nos divertimos, nos reímos, nos entregamos mucho amor, tuvimos tiempo para perdernos, nos mojamos en la lluvia, nos engañaron en algunas casetas, rezamos para conseguir objetos de algunas tómbolas, cenamos a las 6 de la mañana, bailamos hasta el amanecer, nos echábamos peleillas con todos los amigos para conseguir la tienda de campaña o el colchón de nuestra caseta para pasar la noche.... fueron numerosas historias las que podemos contar sobre estos días, pero claro siempre existe algo que falla, todo no puede ser tan perfecto como parece.

Una noche llegaron unas chicas a nuestra caseta, unas desconocidas para todos, pero que pronto entablaron amistad con nuestros chicos, mientras nosotras estábamos cenando fuera. En el camino hacia la caseta, deseando de volver a encontrarme a mi novio y tumbarme con el para descansar; yo iba con un amigo suyo, él entró primero y rápidamente, sin darme tiempo a mi a dar un paso salio y me dijo que teníamos que irnos que se le había pasado una cosa y que le acompañara, por mas que yo decía que dentro de un rato iríamos, él no me dejó y tuve que irme con él.

Yo no entendía que pasaba, hasta que ya me lo contaron, mi novio estaba en aquel colchón con una de aquellas chicas desconocidas, y claro no querían que lo viera para que no pasara un mal rato. Ya el me contó que lo hizo para picarme y ver la reacción que tenía yo, pero no se que hubiese pasado en ese momento si llego a encontrarlos, pero menos mal que no los vi.

Llegaba el final de las fiestas y también de nuevo otra despedida. mi chico se iba un día antes de que acabaran, cuando me enteré no me lo podía creer, por eso, la ultima noche la aprovechamos al máximo y no me separé de él hasta que amaneció. Me despedí porque tenia que ir a casa, pero con la idea de volver antes de que se fuera, así que nuestra despedida no fue tan efusiva como la anterior.

Fui a mi casa volando para poder regresar a la caseta deprisa y poder verlo, pero cuando llegué, cual fue mi sorpresa, ya no estaba allí, sus padres lo habían llamado porque iban a salir antes y ya se había ido.

Yo como una tonta enamorada, me metí en la tienda de campaña que teníamos y no paraba de llorar, no había nadie que me consolara, necesitaba verlo, quería despedirme, besarlo, abrazarlo, tocarlo por ultima vez y ya nada de eso podía pasar porque ya no estaba.

Yo quería estar viviendo un sueño, pero todo era real, se había marchado y no pudimos despedirnos, ahora si que estaba mal. Me tiré todo el día llorando, no quise comer y además para mí ya habían acabado las fiestas; ese ultimo día que se supone que es el mejor, porque es el cierre no quería ni verlo, no salí, me tire encerrada en la tienda con mi amiga hasta que llego la hora de marcharse a casa a la madrugada siguiente.

Otra vez mi cielo volvía a nublarse por no estar aquellos ojos como el sol junto a mi.

El tiempo fue haciendo mella


El tiempo siguió pasando y cada vez veíamos mas lejos el momento de nuestro reencuentro.

Yo no podía quitármelo de la cabeza, pero él parecía que encontraba sustitutas mías por donde caminaba. Cada vez me enteraba de más cosas que él hacía, y claro me hacían muchísimo daño, pero yo lo amaba y estaba dispuesta a darlo todo por él.

Me entregué por completo, y no paraba de llamarle, lo amaba y no me importaba nada. Pero claro, llegó el mes de Julio y con él todas las chicas a la playa de su ciudad, esto acarreaba nuevas amistades suyas, mas peligros acechando nuestra relación, las noches más largas y lo que representa esas noches de verano.

Mi chico fue débil y hubo un encuentro con otra chica, en ese momento su teléfono sonó porque yo lo llamaba, lo encontré muy feliz, le pregunté por aquella felicidad y al instante su puso súper serio. Nunca me imaginé lo que en ese momento estaba escuchando, mi chico por su propia boca me estaba contando todo lo ocurrido, un escalofrío me recorrió, yo lo quería, no quería perderlo y comencé a llorar, fui débil y le colgué el teléfono sin pedir explicaciones.

Esa noche estaba acompañada por una amiga, la que me ayudó bastante, ella tampoco se lo creía, pero fue mas valiente que yo y lo llamo por teléfono para pedirle las explicaciones, no podía creer como me podía haber hecho eso y encima tener el valor de decírmelo a mi.

Ella le contó que yo estaba hundida y por mas que él le dijo que yo me pusiera al teléfono, no me puse, me daba mucha vergüenza que me escuchara de la manera que yo estaba. Él todo se lo tomó como una cosa pasajera, pero ya mi amiga me estaba diciendo que no siguiera con él, veía que lo nuestro no funcionaría de esa manera.

Que razón tenía, desde esa noche, en la mayoría de nuestras llamadas discutíamos demasiado, nos colgábamos los teléfonos y luego quedaba yo hundida por lo que había pasado. Pero los días seguían pasando y a mi nunca se me pasó por la cabeza acabar aquella relación que había tenido ese buen comienzo, mi esperanza era de que todo se solucionara rápido.

Todo siguio su rumbo


Al despertar a la mañana siguiente, mi enamorado ya se había marchado, y me tocaba estar sola de nuevo, solo lo podría tener por aquel móvil, el único aparato que me hacia sentir un poco mas cerca de él.

Los sms no dejaron de llegar, creo que habíamos sentido una atracción muy fuerte los dos y encestábamos otra vez estar juntos.

La cosa cada vez se iba calentando mas, el me escribía preciosas palabras por los sms a los que yo respondía igual, queríamos vernos de nuevo y no sabíamos cuando seria aquel momento.

Yo nunca me atrevía a preguntarle que es lo que había entre nosotros, hasta que un buen día, mientras hablábamos por teléfono sentí que le preguntaron con quien hablaba, a lo que él dijo: "Con mi novia". En ese momento me habría mareado, no podía creer lo que había escuchado y tampoco sabia que decirle a él sobre eso, era lo que yo deseaba, ser su novia, así que me quedé con que yo era su novia.

Nuestra relación iba cada vez mas consolidada, yo cada día estaba mas enamorada y contaba los días y hasta las horas que faltaban para volver a verlo.

En todos los meses que pasé solo escuchando su voz por el teléfono, conocí a todos sus amigos y sabía cada paso que daba, pero claro todo no podía ser tan perfecto y él sentió necesidad de tener el cariño de una mujer cerca.

Nunca pensé que yo me llegaría a enterar de esas cosas estando yo tan lejos, pero todo llegó a mis oídos. Sabía que me había puesto los cuernos, pero además de que no quería imaginarlo, yo me comportaba como si nada de eso hubiese ocurrido, y lo mas difícil de todo, era cómo decirle a él que yo lo sabía todo, fue imposible para mi y no se lo dije.

Esas cosas tan bonitas que me decía por el teléfono, hacían que fuera imposible que me enfadara y estaba tan enamorada que dentro de mi era como si nada hubiese ocurrido.

Mi fantastico día amanece y anochece


Como no puso ser de otra manera, aquella mañana estaba en pie muy temprano, me puse rápido unos trapillos, me puse guapa como diría él y corrí hacia su casa sin perder tiempo.
Ese niño tan guapo seguía durmiendo, para él la noche fue más larga, pero a mi no me importó, todo era tan bonito... que no había nada que lo estropease.

Me senté en la cama, al lado de esa maravillosa cara durmiendo, lo estuve acariciando, con unas ganas terribles de besarlo, pero conteniéndome hasta que despertó.

Esos ojos como soles se abrieron y su boca esbozó una gran sonrisa. Nos bajamos al salón y fue un día de risas y muchas conversaciones. Aquella tarde el sol brilló mas que nunca para mí, entre una cosa y otra los dos teníamos una ganas tremendas de besarnos pero parecía que no nos atrevíamos.

Ese día maravilloso, estaba llegando a su fin, me acababa de decir que al día siguiente temprano tendría que volver a su ciudad, que no sabía cuando volvería y cuando nos volveríamos a ver nosotros, pero que lo nuestro no podía acabar así en ese momento.

Un amigo que teníamos en común me acercó a mi casa cuando ya se hizo tarde, mi maravilloso chico estaba durmiéndose, después del día que nos habíamos dado, pero decidió acompañarnos en el coche hasta mi casa.

Cual fue mi sorpresa, que después de pensar que mi amor se iba, sin ni siquiera haberle dado un beso y que todo acabaría allí, al montarse en el coche, su cabeza calló sobre mi regazo, muy acaramelado me miraba e hizo como que se dormía en mis brazos, hasta que de pronto, esos ojazos se abrieron, miraron los mios y lentamente bajaron hasta quedarse fijos en mis labios. Su cabeza fue lentamente hasta que nuestros labios se unieron y nos fundimos en un largo y húmedo beso que duró todo el camino de mi vuelta a casa. Para mí todo pasó muy rápido, no quería que ese momento acabase, pero nos tuvimos que separar.

Al bajarme, mi cabeza estaba bloqueada, no podía dejar de pensar en el y mis ojos no paraban de mirarle, esa había sido nuestra despedida. De su boca salio un adiós, y un no me olvides.

No fue nada extraño cuando llegue a mi casa, con cara de éxtasis, que me preguntaran que me había pasado, porque no podía reaccionar ante nada. Además esa noche tampoco dormí, pensando que había sido la noche mas maravillosa de mi vida y también la mas triste por aquella despedida.

Como empezó todo


Todo empezó un día de mayo, en el que conocí a la persona más especial del mundo.

Un chico moreno, con los pelos empinadillos de alante y un poco larguicos de atrás; ojos oscuros, penetrantes y grandes, con unas pestañas de infarto y súper rizadas; piel súper lisa, morena, con brillo de costa, suave; ancho de hombros, con un tatuaje de un demonio infantil en el hombro; lo vamos mirando desde los hombros hacia abajo y vamos viendo como se estrecha, llegamos a su cintura y a su barriga y vemos una tableta de chocolate bien formada; seguimos y continuamos con unas piernas perfectamente formadas, depiladas y tan suaves como toda su piel.

Ese día después de haber estado otros tantos mandándonos sms llegó el momento del encuentro. Como siempre me suele ocurrir, yo estaba súper nerviosa, las piernas me temblaban, me sudaban las manos, las palabras se me entrecortaban, me puse muy roja y no paraba de reír.

Todo ocurrió en su casa, donde fui con unas amigas; allí estaba él, sonriente, esperando saludarme y que le diera dos besos. Yo de los mismos nervios no sabía que hacer y me senté en una silla sin poder quitar mis ojos de esa figura tan emocionante que creaba todo su cuerpo.

Al poco rato de estar allí, no creáis que pasó mucho, una amiga nos ofreció unos cigarritos, cual fue mi sorpresa cuando vi me cigarro dentro del puente que se crea entre mis dos pechos. Habían empezado un juego y yo sin darme casi ni cuenta. De repente vi a ese chico que venía hacia mi, con esa cara de pillín que tiene, esa sonrisa tan maravillosa, con labios carnosos y dentadura perfecta y súper blanca.

Cuando lo tuve a menos de un centímetro de mi cara, bajó lentamente y con su boca recorrió mi pecho para coger mi cigarro, los sentimientos fueron estremecedores, un sudor frío recorrió todo mi cuerpo a la vez que se estremecía.

Pero claro, todo no podía ser tan perfecto y este maldito aparato llamado móvil tuvo que sonar, era la hora de mi recogida y no querían que tardara más tiempo. Así que tuve que terminar el juego, sin ganas de marcharme, recoger mis cosas y salir pitando, sin antes no despedirme de esa belleza y quedar al día siguiente en el mismo lugar.

Esa noche, ya en mi cama no pude dejar de pensar en él, todo el juego se venía a mi mente una y otra vez y creo que no dormí, solo pensaba en poder verlo y tocarlo de nuevo.


Presentacion

Hola ciber enamorados, lo primero que pienso que hay que hacer y lo correcto, es presentarme en este mundillo.
Soy una ciber enamorada. Una chica algo alocada, que pierde los vientos por otro chico un poco alocado también. A mi corta edad, se lo que es el amor, el odio, el reencuentro, la infelicidad, el querer a dos personas, y el estar con una amando a otra. En estos veinte años que tengo creo que he vivido mucho, y que todavía estoy a tiempo de vivir más, pero ya veréis a lo largo de mi diario como la vida se está complicando mucho.