domingo, 13 de julio de 2008

Cada vez mas reencuentros


La vida seguía, y pocas veces eran las que podíamos hablar algo, pero siempre era o mediante sms o por internet, pero cada una de estas pocas veces mi corazón seguía acelerándose y lo dejaba todo por hablar aunque sea un minuto y poder verlo mediante la cam.

Pero esto cambiaría rápido, ya que le pusieron internet en casa. Esta era nuestra perdición, la de los dos, él solía repetírmelo muchas veces. ¿Por qué sería la perdición? Porque él ya tenía novia, eso me contó, y encima era de mi pueblo, yo no me lo podía creer, si os digo la verdad me dio muchísima rabia, y no se porqué, porque tiene derecho a ser feliz con una mujer a su lado igual que yo tengo a un hombre; pero aunque sé esto y lo pienso me sigue dando rabia, yo creo que es porque el amor que todavía siento por él es muy grande. Bueno ya si que hablamos todas las noches, por esto era la perdición, porque pasamos mucho tiempo conectados y viéndonos por cam, lo que ha hecho que otra vez me ilusione con él. Estoy perdidamente enamorada de él, y espero cada momento para verlo conectado como si fuera lo ultimo que fuera a hacer yo.

Un sueño y el cara a cara


A los dos años y medio aproximadamente, volvió a sonar una tarde el telefono, otra vez un numero extraño, lo cogí y escuche esa maravillosa y dulce voz que tenía mi chico perfecto. No pude ni decir palabra porque cuando los dos nos escuchamos supimos rapidamente quien eramos y colgamos los telefonos.

Esa misma noche, me explicó como me volvió a encontrar. Él estaba durmiendo cuando de pronto tuvo en sueño extraño, le venían en mente números, y esos numeros resultaron ser mi número de móvil, al despertar ajetreado recordaba perfectamente los números de su sueño y decidió llamar para averiguar quien era, cuando se llevó la sorpresa de que al otro lado del telefono estaba yo.

Desde ese día ya nunca mas hemos olvidado nuestros números de teléfono y de vez en cuando nos mandabamos sms y nos dabamos toques; así que otra vez yo volvía a tenerlo en mente.

Llegaron las fiestas de mi pueblo de nuevo, y el me llamó diciendo que estaba aquí, que si nos ibamos a ver. Al principio mi cabeza decía que eso no podía ocurrir porque yo tenía novio y ya la relación estaba formalizada. Pero claro en una tarde de locura decidí quedar esa misma noche con él, sin pensar en todo lo que podría ocurrir.

Llegó la noche, a la que esperaba ansiosa y bajé corriendo a su encuentro. Cogio el coche y nos marchamos a un pueblo cercano para que así nadie pudiese vernos. No os podeis imaginar como yo estaba sentada en ese coche, estaba hecha un flan, todo mi cuerpo temblaba como el primer día, estaba tan nerviosa como una adolescente cuando ve al niño que le gusta, mi boca no articulaba palabra y si conseguía decir algo, se atrancaba, mi cara estaba demasiado sonrojada... no podía dejar de quitarle los ojos de encima y ya si no fuese bastante con todo lo que estaba ocurriendo, en mi estomago volvieron aquellas mariposas revoloteando, las mismas que están cuando te enamoras ciegamente.

Llegamos al pueblo y estabamos locos perdidos buscando un lugar para poder aparcar el coche y quedarnos solos y tranquilos para poder hablar, bueno lo que se dice hablar no lo buscaba él. Despues de muchisimas vueltas y risas porque no encontrabamos el poligono del pueblo, llegamos, él paró el coche y me dijo que nos fueramos a los asientos de atrás para poder estar más agusto y más cerca, y así lo hice.

A mi moreno se le iban las manos como locas para todos lados con la intención de tocarme, yo no podía parar de sujetarselas, intentaba por todos los medios darme un beso, y aunque yo estaba deseando no podía darselo porque pensaba en mi novio. Aunque esperais que os cuente que algo maravilloso pasó no va a ser así, aunque para mí si que lo fue, pero de otra manera.

Hablamos mucho, reimos y yo era en esos momentos la mujer mas feliz del planeta. Fuimos a buscar un lugar donde vendieran tabaco y los dos cogidos de la mano, como dos felices enamorados, de vez en cuando me daba una palmadita en el culo y me decía que le encantaba, ya os podeis imaginar como estaba yo, super derretida por él.

Despues de vuelta al coche, su cabeza la echo en mi cuerpo, se puso muy cariñoso, pero no pudo conseguir nada de lo que se había propuesto. Ya se hizo tarde y decidimos volver al pueblo.

Justo antes de entrar, frenó el coche y me pidió que le besara, otra vez como había hecho durante toda la noche y yo me había negado, pero ahora sí que hubo cambio. Yo ya no podía aguantar más y lo besé. Fue un beso corto, pero la verdad es que a mí se me hizo el beso mas maravilloso del mundo, y con el que soñaría durante unas cuantas noches. Hecho esto, arrancó de nuevo el coche y me llevó hasta mi casa.

Al llegar me fui directa a mi dormitorio, yo sabía que lo había hecho mal por mi novio, pero por otra parte ya no podía quitarmelo de la cabeza a mi moreno. En mis sueños volví a revivir esa noche mil veces, no podía quitarmela de la cabeza y estaba super nerviosa.

Me quedaba una semana más antes de irme de vacaciones y en una semana podiamos volver a encontrarnos, pero nada de esto sucedió. Mis nervios hicieron que no volveríera a ocurrir, ya que durante esa semana yo no podia comer, mi cabeza no dejaba de pensar en él, no podía mirar a mi novio a la cara y yo solamente pensaba si habria vuelto a enamorarme de él y a quererlo como el primer dia. Estaba hecha un lio, quería a mi novio pero tambien lo amaba a él, en mi cabeza rondaba durante las 24 horas del dia, si se podria estar enamorada o querer a dos personas a la vez.

Él volvío a llamarme varias veces durante esa semana para que nuestro encuentro volviera a ocurrir, me suplicara que le dijera que le queria y que no me engañara mas a mi misma, porque todo se notaba demasiado, me dijo que el me queria y que nos fueramos juntos, otra vez volvio la idea de escaparse como ocurria al principio de mi relacion, pero yo intentaba engañarle, diciendole que no le queria, que yo amaba a mi novio y ya esta, bueno, no se si queria mentirle a él, o lo unico que deseaba era engañarme a mí misma para poder tranquilizarme.

Aquella semana pasó y llegaron mis vacaciones, los primeros días eran un suplicio, ya que me acordaba mucho de él y quería volver a sentir su voz aunque fuese por telefono, pero no podía ser porque el movil me lo tuve que dejar por miedo de recaer.

Toda la historia fue pasando y yo me encontraba otra vez agusto con mi novio, aunque a veces se me viniera a la cabeza ese estupendo moreno.

De nuevo llegaron noticias


No se como esto pudo ocurrir, pero al cabo de el año y pico, una noche de verano, si mal no recuerdo, sobre las 3 de la madrugada, mi teléfono comenzó a sonar, un numero extraño. Al estar yo sola en casa, me pensé lo peor, que algo había sucedido y estaban contactando conmigo, pero no, era aquel moreno que tantas noches me hizo pasar en vela. Su voz sonaba rara, lo primero que pensé era que algo le había pasado, porque ya no era normal que me llamara a mí después de tanto tiempo sin saber de él. Esa llamada era tentadora, así que no paré de escucharlo con atención, me decía que me necesitaba en ese momento, que estaba muy mal, que había bebido demasiado y quería estar a mi lado.

Nunca imaginé que esto me volviera a suceder, ya que todo estaba olvidado, pero algo dentro de mí al escucharlo se volvió a encender. Yo solamente le decía que no podía, que era imposible que saliera de mi casa a esas horas, pero él no dejaba de insistir, hasta me dijo que el vendría hasta mi casa para buscarme, que haría de todo para que saliera, que se pondría a gritar diciendo que me quería para poder verme. La verdad es que yo me asusté bastante, además hacía tanto tiempo de todo y yo tenía otra pareja, que no me atreví a verlo; algo dentro de mí me decía que si, pero otra cosa no me dejaba, así que le tuve que colgar y no verlo.

Esa fue la oportunidad de mi vida, ya que yo en esos momentos me encontraba sola, pero preferí perderla y no dormir en toda la noche pensando que vendría y que yo deseaba verle.

A partir de esa noche, otra vez el contacto se perdió.