Al despertar a la mañana siguiente, mi enamorado ya se había marchado, y me tocaba estar sola de nuevo, solo lo podría tener por aquel móvil, el único aparato que me hacia sentir un poco mas cerca de él.
Los sms no dejaron de llegar, creo que habíamos sentido una atracción muy fuerte los dos y encestábamos otra vez estar juntos.
La cosa cada vez se iba calentando mas, el me escribía preciosas palabras por los sms a los que yo respondía igual, queríamos vernos de nuevo y no sabíamos cuando seria aquel momento.
Yo nunca me atrevía a preguntarle que es lo que había entre nosotros, hasta que un buen día, mientras hablábamos por teléfono sentí que le preguntaron con quien hablaba, a lo que él dijo: "Con mi novia". En ese momento me habría mareado, no podía creer lo que había escuchado y tampoco sabia que decirle a él sobre eso, era lo que yo deseaba, ser su novia, así que me quedé con que yo era su novia.
Nuestra relación iba cada vez mas consolidada, yo cada día estaba mas enamorada y contaba los días y hasta las horas que faltaban para volver a verlo.
En todos los meses que pasé solo escuchando su voz por el teléfono, conocí a todos sus amigos y sabía cada paso que daba, pero claro todo no podía ser tan perfecto y él sentió necesidad de tener el cariño de una mujer cerca.
Nunca pensé que yo me llegaría a enterar de esas cosas estando yo tan lejos, pero todo llegó a mis oídos. Sabía que me había puesto los cuernos, pero además de que no quería imaginarlo, yo me comportaba como si nada de eso hubiese ocurrido, y lo mas difícil de todo, era cómo decirle a él que yo lo sabía todo, fue imposible para mi y no se lo dije.
Esas cosas tan bonitas que me decía por el teléfono, hacían que fuera imposible que me enfadara y estaba tan enamorada que dentro de mi era como si nada hubiese ocurrido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario